domingo, 25 de abril de 2010

México promueve el uso de combustibles fósiles: Greenpeace

 El Universal
Martes 06 de abril de 2010

Greenpeace aseguró ayer que el gobierno mexicano promueve el uso de combustibles fósiles y energía nuclear, lo que no ayuda a disminuir las emisiones de gases que causan el calentamiento global.La agrupación internacional informó que aunque el gobierno mexicano defiende el Programa Especial del Cambio Climático que busca disminuir las emisiones de CO2, causados por la quema de petróleo, carbón y gas, este año presentó al Congreso un plan para el mayor aprovechamiento de estas energías no renovables. El coordinador de la campaña de clima de Greenpeace-México, Gustavo Ampugnani, dijo que urge una política energética que contribuya a la mitigación del calentamiento global. (EFE)

Una verdad Incómoda.































Declaración final de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra

"El inmenso desafío que enfrentamos como humanidad para detener el calentamiento global y enfriar el planeta sólo se logrará llevando adelante una profunda transformación en la agricultura hacia un modelo sustentable de producción agrícola campesino e indígena/originario, y otros modelos y prácticas ancestrales ecológicas que contribuyan a solucionar el problema del cambio climático y aseguren la Soberanía Alimentaria."
ACUERDO DE LOS PUEBLOS
Hoy, nuestra Madre Tierra está herida y el futuro de la humanidad está en peligro.
De incrementarse el calentamiento global en más de 2º C, a lo que nos conduciría el llamado “Entendimiento de Copenhague” existe el 50% de probabilidades de que los daños provocados a nuestra Madre Tierra sean totalmente irreversibles. Entre un 20% y un 30% de las especies estaría en peligro de desaparecer. Grandes extensiones de bosques serían afectadas, las sequías e inundaciones afectarían diferentes regiones del planeta, se extenderían los desiertos y se agravaría el derretimiento de los polos y los glaciares en los Andes y los Himalayas. Muchos Estados insulares desaparecerían y el África sufriría un incremento de la temperatura de más de 3º C. Así mismo, se reduciría la producción de alimentos en el mundo con efectos catastróficos para la supervivencia de los habitantes de vastas regiones del planeta, y se incrementaría de forma dramática el número de hambrientos en el mundo, que ya sobrepasa la cifra de 1.020 millones de personas.
Las corporaciones y los gobiernos de los países denominados “más desarrollados”, en complicidad con un segmento de la comunidad científica, nos ponen a discutir el cambio climático como un problema reducido a la elevación de la temperatura sin cuestionar la causa que es el sistema capitalista.
Confrontamos la crisis terminal del modelo civilizatorio patriarcal basado en el sometimiento y destrucción de seres humanos y naturaleza que se aceleró con la revolución industrial.
El sistema capitalista nos ha impuesto una lógica de competencia, progreso y crecimiento ilimitado. Este régimen de producción y consumo busca la ganancia sin límites, separando al ser humano de la naturaleza, estableciendo una lógica de dominación sobre ésta, convirtiendo todo en mercancía : el agua, la tierra, el genoma humano, las culturas ancestrales, la biodiversidad, la justicia, la ética, los derechos de los pueblos, la muerte y la vida misma.
Bajo el capitalismo, la Madre Tierra se convierte en fuente sólo de materias primas y los seres humanos en medios de producción y consumidores, en personas que valen por lo que tienen y no por lo que son.
El capitalismo requiere una potente industria militar para su proceso de acumulación y el control de territorios y recursos naturales, reprimiendo la resistencia de los pueblos. Se trata de un sistema imperialista de colonización del planeta.
La humanidad está frente a una gran disyuntiva : continuar por el camino del capitalismo, la depredación y la muerte, o emprender el camino de la armonía con la naturaleza y el respeto a la vida.
Requerimos forjar un nuevo sistema que restablezca la armonía con la naturaleza y entre los seres humanos. Sólo puede haber equilibrio con la naturaleza si hay equidad entre los seres humanos.
Planteamos a los pueblos del mundo la recuperación, revalorización y fortalecimiento de los conocimientos, sabidurías y prácticas ancestrales de los Pueblos Indígenas, afirmados en la vivencia y propuesta de “Vivir Bien”, reconociendo a la Madre Tierra como un ser vivo, con el cual tenemos una relación indivisible, interdependiente, complementaria y espiritual.
Para enfrentar el cambio climático debemos reconocer a la Madre Tierra como la fuente de la vida y forjar un nuevo sistema basado en los principios de :
- armonía y equilibrio entre todos y con todo
- complementariedad, solidaridad, y equidad
- bienestar colectivo y satisfacción de las necesidades fundamentales de todos en armonía con la Madre Tierra
- respeto a los Derechos de la Madre Tierra y a los Derechos Humanos
- reconocimiento del ser humano por lo que es y no por lo que tiene
- eliminación de toda forma de colonialismo, imperialismo e intervencionismo paz entre los pueblos y con la Madre Tierra.
El modelo que propugnamos no es de desarrollo destructivo ni ilimitado. Los países necesitan producir bienes y servicios para satisfacer las necesidades fundamentales de su población, pero de ninguna manera pueden continuar por este camino de desarrollo en el cual los países más ricos tienen una huella ecológica 5 veces más grande de lo que el planeta es capaz de soportar. En la actualidad ya se ha excedido en más de un 30% la capacidad del planeta para regenerarse. A este ritmo de sobreexplotación de nuestra Madre Tierra se necesitarían 2 planetas para el 2030.
En un sistema interdependiente del cual los seres humanos somos uno de sus componentes no es posible reconocer derechos solamente a la parte humana sin provocar un desequilibrio en todo el sistema. Para garantizar los derechos humanos y restablecer la armonía con la naturaleza es necesario reconocer y aplicar efectivamente los derechos de la Madre Tierra.
Para ello proponemos el proyecto adjunto de Declaración Universal de Derechos de la Madre Tierra en el cual se consignan :
- Derecho a la vida y a existir ;
- Derecho a ser respetada ;
- Derecho a la continuación de sus ciclos y procesos vitales libre de alteraciones humanas ;
- Derecho a mantener su identidad e integridad como seres diferenciados, auto-regulados e interrelacionados ;
- Derecho al agua como fuente de vida ;
- Derecho al aire limpio ;
- Derecho a la salud integral ;
- Derecho a estar libre de la contaminación y polución, de desechos tóxicos y radioactivos ;
- Derecho a no ser alterada genéticamente y modificada en su estructura amenazando su integridad o funcionamiento vital y saludable.
- Derecho a una restauración plena y pronta por las violaciones a los derechos reconocidos en esta Declaración causados por las actividades humanas.
La visión compartida es estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero para hacer efectivo el Artículo 2 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático que determina “la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropogénicas peligrosas para el sistema climático”. Nuestra visión es, sobre la base del principio de las responsabilidades históricas comunes pero diferenciadas, exigir que los países desarrollados se comprometan con metas cuantificadas de reducción de emisiones que permitan retornar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a 300 ppm y así, limitar el incremento de la temperatura media global a un nivel máximo de 1°C.
Enfatizando la necesidad de acción urgente para lograr esta visión, y con el apoyo de los pueblos, movimientos y países, los países desarrollados deberán comprometerse con metas ambiciosas de reducción de emisiones que permitan alcanzar objetivos a corto plazo, manteniendo nuestra visión a favor del equilibrio del sistema climático de la Tierra, de acuerdo al objetivo último de la Convención.
La “visión compartida” para la “Acción Cooperativa a Largo Plazo” no debe reducirse en la negociación de cambio climático a definir el límite en el incremento de la temperatura y la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, sino que debe comprender de manera integral y equilibrada un conjunto de medidas financieras, tecnológicas, de adaptación, de desarrollo de capacidades, de patrones de producción, consumo y otras esenciales como el reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra para restablecer la armonía con la naturaleza.
Los países desarrollados, principales causantes del cambio climático, asumiendo su responsabilidad histórica y actual, deben reconocer y honrar su deuda climática en todas sus dimensiones, como base para una solución justa, efectiva y científica al cambio climático. En este marco exigimos a los países desarrollados que :
Restablezcan a los países en desarrollo el espacio atmosférico que está ocupado por sus emisiones de gases de efecto invernadero. Esto implica la descolonización de la atmósfera mediante la reducción y absorción de sus emisiones.
Asuman los costos y las necesidades de transferencia de tecnología de los países en desarrollo por la pérdida de oportunidades de desarrollo por vivir en un espacio atmosférico restringido.
Se hagan responsables por los cientos de millones que tendrán que migrar por el cambio climático que han provocado y que eliminen sus políticas restrictivas de migración y ofrezcan a los migrantes una vida digna y con todos los derechos en sus países.
Asuman la deuda de adaptación relacionadas a los impactos del cambio climático en los países en desarrollo proveyendo los medios para prevenir, minimizar y atender los daños que surgen de sus excesivas emisiones.
Honren estas deudas como parte de una deuda mayor con la Madre Tierra adoptando y aplicando la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra en las Naciones Unidas.
El enfoque debe ser no solamente de compensación económica, sino principalmente de justicia restaurativa – es decir restituyendo la integridad a las personas y a los miembros que forman una comunidad de vida en la Tierra.
Deploramos el intento de un grupo de países de anular el Protocolo de Kioto el único instrumento legalmente vinculante específico para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de los países desarrollados.
Advertimos al mundo que no obstante estar obligados legalmente las emisiones de los países desarrollados en lugar de reducir, crecieron en un 11,2% entre 1990 y 2007.
Estados Unidos a causa del consumo ilimitado aumentó sus emisiones de GEI en 16,8% durante el periodo 1990 al 2007, emitiendo como promedio entre 20 y 23 toneladas anuales de CO2 por habitante, lo que representa más de 9 veces las emisiones correspondientes a un habitante promedio del Tercer Mundo, y más de 20 veces las emisiones de un habitante de África Subsahariana.
Rechazamos de manera absoluta el ilegitimo “Entendimiento de Copenhague”, que permite a estos países desarrollados ofertar reducciones insuficientes de gases de efecto invernadero, basadas en compromisos voluntarios e individuales, que violan la integridad ambiental de la Madre Tierra conduciéndonos a un aumento de alrededor de 4ºC.
La próxima Conferencia sobre Cambio Climático a realizarse a fines de año en México debe aprobar la enmienda al Protocolo de Kioto, para el segundo período de compromisos a iniciarse en 2013 a 2017 en el cual los países desarrollados deben comprometer reducciones domésticas significativas de al menos el 50% respecto al año base de 1990 sin incluir mercados de carbono u otros sistemas de desviación que enmascaran el incumplimiento de las reducciones reales de emisiones de gases de efecto invernadero. Requerimos establecer primero una meta para el conjunto de los países desarrollados para luego realizar la asignación individual para cada país desarrollado en el marco de una comparación de esfuerzos entre cada uno de ellos, manteniendo así el sistema del Protocolo de Kioto para las reducciones de las emisiones. Los Estados Unidos de América, en su carácter de único país de la Tierra del Anexo 1 que no ratificó el Protocolo de Kioto tiene una responsabilidad significativa ante todos los pueblos del mundo por cuanto debe ratificar el Protocolo de Kioto y comprometerse a respetar y dar cumplimiento a los objetivos de reducción de emisiones a escala de toda su economía.
Los pueblos tenemos los mismos derechos de protección ante los impactos del cambio climático y rechazamos la noción de adaptación al cambio climático entendida como la resignación a los impactos provocados por las emisiones históricas de los países desarrollados, quienes deben adaptar sus estilos de vida y de consumo ante esta emergencia planetaria. Nos vemos forzados a enfrentar los impactos del cambio climático, considerando la adaptación como un proceso y no como una imposición, y además como herramienta que sirva para contrarrestarlos, demostrando que es posible vivir en armonía bajo un modelo de vida distinto.
Es necesario construir un Fondo de Adaptación, como un fondo exclusivo para enfrentar el cambio climático como parte de un mecanismo financiero manejado y conducido de manera soberana, transparente y equitativa por nuestros Estados. Bajo este Fondo se debe valorar : los impactos y sus costos en países en desarrollo y las necesidades que estos impactos deriven, y registrar y monitorear el apoyo por parte de países desarrollados. Éste debe manejar además un mecanismo para el resarcimiento por daños por impactos ocurridos y futuros, por pérdida de oportunidades y la reposición por eventos climáticos extremos y graduales, y costos adicionales que podrían presentarse si nuestro planeta sobrepasa los umbrales ecológicos así como aquellos impactos que están frenando el derecho a Vivir Bien.
El “Entendimiento de Copenhague” impuesto sobre los países en desarrollo por algunos Estados, más allá de ofertar recursos insuficientes, pretende en si mismo dividir y enfrentar a los pueblos y pretende extorsionar a los países en desarrollo condicionando el acceso a recursos de adaptación a cambio de medidas de mitigación. Adicionalmente se establece como inaceptable que en los procesos de negociación internacional se intente categorizar a los países en desarrollo por su vulnerabilidad al cambio climático, generando disputas, desigualdades y segregaciones entre ellos.
El inmenso desafío que enfrentamos como humanidad para detener el calentamiento global y enfriar el planeta sólo se logrará llevando adelante una profunda transformación en la agricultura hacia un modelo sustentable de producción agrícola campesino e indígena/originario, y otros modelos y prácticas ancestrales ecológicas que contribuyan a solucionar el problema del cambio climático y aseguren la Soberanía Alimentaria, entendida como el derecho de los pueblos a controlar sus propias semillas, tierras, agua y la producción de alimentos, garantizando, a través de una producción en armonía con la Madre Tierra, local y culturalmente apropiada, el acceso de los pueblos a alimentos suficientes, variados y nutritivos en complementación con la Madre Tierra y profundizando la producción autónoma (participativa, comunitaria y compartida) de cada nación y pueblo.
El Cambio Climático ya está produciendo profundos impactos sobre la agricultura y los modos de vida de los pueblos indígenas/originarios y campesinos del mundo y estos impactos se irán agravando en el futuro.
El agro negocio a través de su modelo social, económico y cultural de producción capitalista globalizada y su lógica de producción de alimentos para el mercado y no para cumplir con el derecho a la alimentación, es una de las causas principales del cambio climático. Sus herramientas tecnológicas, comerciales y políticas no hacen más que profundizar la crisis climática e incrementar el hambre en el planeta. Por esta razón rechazamos los Tratados de Libre Comercio y Acuerdos de Asociación y toda forma de aplicación de los Derechos de Propiedad Intelectual sobre la vida, los paquetes tecnológicos actuales (agroquímicos, transgénicos) y aquellos que se ofrecen como falsas soluciones (agrocombustibles, geoingeniería, nanotecnología, tecnología Terminator y similares) que únicamente agudizarán la crisis actual.
Al mismo tiempo denunciamos como este modelo capitalista impone megaproyectos de infraestructura, invade territorios con proyectos extractivistas, privatiza y mercantiliza el agua y militariza los territorios expulsando a los pueblos indígenas y campesinos de sus territorios, impidiendo la Soberanía Alimentaria y profundizando la crisis socioambiental.
Exigimos reconocer el derecho de todos los pueblos, los seres vivos y la Madre Tierra a acceder y gozar del agua y apoyamos la propuesta del Gobierno de Bolivia para reconocer al agua como un Derecho Humano Fundamental.
La definición de bosque utilizada en las negociaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, la cual incluye plantaciones, es inaceptable. Los monocultivos no son bosques. Por lo tanto, exigimos una definición para fines de negociación que reconozca los bosques nativos y la selva y la diversidad de los ecosistemas de la tierra.
La Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas debe ser plenamente reconocida, implementada e integrada en las negociaciones de cambio climático. La mejor estrategia y acción para evitar la deforestación y degradación y proteger los bosques nativos y la selva es reconocer y garantizar los derechos colectivos de las tierras y territorios considerando especialmente que la mayoría de los bosques y selvas están en los territorios de pueblos y naciones indígenas, comunidades campesinas y tradicionales.
Condenamos los mecanismos de mercado, como el mecanismo de REDD (Reducción de emisiones por la deforestación y degradación de bosques) y sus versiones + y ++, que está violando la soberanía de los Pueblos y su derecho al consentimiento libre, previo e informado, así como a la soberanía de Estados nacionales, y viola los derechos, usos y costumbres de los Pueblos y los Derechos de la Naturaleza.
Los países contaminadores están obligados a transferir de manera directa los recursos económicos y tecnológicos para pagar la restauración y mantenimiento de los bosques y selvas, en favor de los pueblos y estructuras orgánicas ancestrales indígenas, originarias, campesinas. Esto deberá ser una compensación directa y adicional a las fuentes de financiamiento comprometidas por los países desarrollados, fuera del mercado de carbono y nunca sirviendo como las compensaciones de carbono (offsets). Demandamos a los países a detener las iniciativas locales en bosques y selvas basados en mecanismos de mercado y que proponen resultados inexistentes y condicionados. Exigimos a los gobiernos un programa mundial de restauración de bosques nativos y selvas, dirigido y administrado por los pueblos, implementando semillas forestales, frutales y de flora autóctona. Los gobiernos deben eliminar las concesiones forestales y apoyar la conservación del petróleo bajo la tierra y que se detenga urgentemente la explotación de hidrocarburos en las selvas.
Exigimos a los Estados que reconozcan, respeten y garanticen la efectiva aplicación de los estándares internacionales de derechos humanos y los derechos de los Pueblos Indígenas, en particular la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de la OIT, entre otros instrumentos pertinentes, en el marco de las negociaciones, políticas y medidas para resolver los desafíos planteados por el cambio climático. En especial, demandamos a los Estados a que reconozcan jurídicamente la preexistencia del derecho sobre nuestros territorios, tierras y recursos naturales para posibilitar y fortalecer nuestras formas tradicionales de vida y contribuir efectivamente a la solución del cambio climático.
Demandamos la plena y efectiva aplicación del derecho a la consulta, la participación y el consentimiento previo, libre e informado de los Pueblos Indígenas en todos los procesos de negociación así como en el diseño e implementación de las medidas relativas al cambio climático.
En la actualidad la degradación medioambiental y el cambio climático alcanzarán niveles críticos, siendo una de las principales consecuencias la migración interna así como internacional. Según algunas proyecciones en 1995 existían alrededor de 25 millones de migrantes climáticos, al presente se estima en 50 millones y las proyecciones para el año 2050 son de 200 a 1000 millones de personas que serán desplazadas por situaciones derivadas del cambio climático.
Los países desarrollados deben asumir la responsabilidad sobre los migrantes climáticos, acogiéndolos en sus territorios y reconociendo sus derechos fundamentales, a través de la firma de convenios internacionales que contemplen la definición de migrante climático para que todos los Estados acaten sus determinaciones.
Constituir un Tribunal Internacional de Conciencia para denunciar, hacer visible, documentar, juzgar y sancionar las violaciones de los derechos de los(s) migrantes, refugiados(as) y desplazados en los países de origen, tránsito y destino, identificando claramente las responsabilidades de los Estados, compañías y otros actores.
El financiamiento actual destinado a los países en desarrollo para cambio climático y la propuesta del Entendimiento de Copenhague son ínfimos. Los países desarrollados deben comprometer un financiamiento anual nuevo, adicional a la Ayuda Oficial al Desarrollo y de fuente pública, de al menos 6% de su PIB para enfrentar el cambio climático en los países en desarrollo. Esto es viable tomando en cuenta que gastan un monto similar en defensa nacional y destinaron 5 veces más para rescatar bancos y especuladores en quiebra, lo que cuestiona seriamente sus prioridades mundiales y su voluntad política. Este financiamiento debe ser directo, sin condicionamiento y no vulnerar la soberanía nacional ni la autodeterminación de las comunidades y grupos más afectados.
En vista de la ineficiencia del mecanismo actual, en la Conferencia de México se debe establecer un nuevo mecanismo de financiamiento que funcione bajo la autoridad de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre cambio Climático rindiendo cuentas a la misma, con una representación significativa de los países en desarrollo para garantizar el cumplimiento de los compromisos de financiamiento de los países Anexo 1.
Se ha constatado que los países desarrollados incrementaron sus emisiones en el periodo 1990 – 2007, no obstante haber manifestado que la reducción se vería sustancialmente coadyuvada con mecanismos de mercado.
El mercado de carbono se ha transformado en un negocio lucrativo, mercantilizando nuestra Madre Tierra, esto no representa una alternativa para afrontar el cambio climático, puesto que saquea, devasta la tierra, el agua e incluso la vida misma.
La reciente crisis financiera ha demostrado que el mercado es incapaz de regular el sistema financiero, que es frágil e inseguro ante la especulación y la aparición de agentes intermediarios, por lo tanto, sería una total irresponsabilidad dejar en sus manos el cuidado y protección de la propia existencia humana y de nuestra Madre Tierra.
Consideramos inadmisible que las negociaciones en curso pretendan la creación de nuevos mecanismos que amplíen y promuevan el mercado de carbono toda vez que los mecanismos existentes nunca resolvieron el problema del Cambio Climático ni se transformaron en acciones reales y directas en la reducción de gases de efecto invernadero.
Es imprescindible exigir el cumplimento de los compromisos asumidos por los países desarrollados en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático respecto al desarrollo y transferencia de tecnología, así como rechazar la “vitrina tecnológica” propuesta por países desarrollados que solamente comercializan la tecnología. Es fundamental establecer los lineamientos para crear un mecanismo multilateral y multidisciplinario para el control participativo, la gestión y la evaluación continua del intercambio de tecnologías. Estas tecnologías deben ser útiles, limpias, y socialmente adecuadas. De igual manera es fundamental el establecimiento de un fondo de financiamiento e inventario de tecnologías apropiadas y liberadas de derechos de propiedad intelectual, en particular, de patentes que deben pasar de monopolios privados a ser de dominio público, de libre accesibilidad y bajo costo.
El conocimiento es universal, y por ningún motivo puede ser objeto de propiedad privada y de utilización privativa, como tampoco sus aplicaciones en forma de tecnologías. Es deber de los países desarrollados compartir su tecnología con países en desarrollo, crear centros de investigación para la creación de tecnologías e innovaciones propias, así como defender e impulsar su desarrollo y aplicación para el vivir bien. El mundo debe recuperar, aprender, reaprender los principios y enfoques del legado ancestral de sus pueblos originarios para detener la destrucción del planeta, así como los conocimientos y prácticas ancestrales y recuperación de la espiritualidad en la reinserción del vivir bien juntamente con la Madre Tierra.
Considerando la falta de voluntad política de los países desarrollados para cumplir de manera efectiva sus compromisos y obligaciones asumidos en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kioto, y frente a la inexistencia de una instancia legal internacional que prevenga y sancione todos aquellos delitos y crímenes climáticos y ambientales que atenten contra los derechos de la Madre Tierra y la humanidad, demandamos la creación de un Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental que tenga la capacidad jurídica vinculante de prevenir, juzgar y sancionar a los Estados, las Empresas y personas que por acción u omisión contaminen y provoquen el cambio climático. Respaldar a los Estados que presenten demandas en la Corte Internacional de Justicia contra los países desarrollados que no cumplen con sus compromisos bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kioto incluyendo sus compromisos de reducción de gases de efecto invernadero. Instamos a los pueblos a proponer y promover una profunda reforma de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para que todos sus Estados miembros cumplan las decisiones del Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental.
El futuro de la humanidad está en peligro y no podemos aceptar que un grupo de gobernantes de países desarrollados quieran definir por todos los países como lo intentaron hacer infructuosamente en la Conferencia de las Partes de Copenhague. Esta decisión nos compete a todos los pueblos. Por eso es necesaria la realización de un Referéndum Mundial, plebiscito o consulta popular, sobre el cambio Climático en el cuál todos seamos consultados sobre : el nivel de reducciones de emisiones que deben hacer los países desarrollados y las empresas transnacionales ; el financiamiento que deben proveer los países desarrollados ; la creación de un Tribunal Internacional de Justicia Climática ; la necesidad de una Declaración Universal de Derechos de la Madre Tierra y ; la necesidad de cambiar el actual sistema capitalista.
El proceso del Referéndum Mundial, plebiscito o consulta popular será fruto de un proceso de preparación que asegure el desarrollo exitoso del mismo.
Con el fin de coordinar nuestro accionar internacional e implementar los resultados del presente “Acuerdo de los Pueblos” llamamos a construir un Movimiento Mundial de los Pueblos por la Madre Tierra que se basará en los principios de complementariedad y respeto a la diversidad de origen y visiones de sus integrantes, constituyéndose en un espacio amplio y democrático de coordinación y articulación de acciones a nivel mundial.
Con tal propósito, adoptamos el plan de acción mundial adjunto para que en México los países desarrollados del Anexo 1 respeten el marco legal vigente y reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 50 % y se asuman las diferentes propuestas contenidas en este Acuerdo.
Finalmente, acordamos realizar la 2ª Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en el 2011 como parte de este proceso de construcción del Movimiento Mundial de los Pueblos por la Madre Tierra y para reaccionar frente a los resultados de la Conferencia de Cambio Climático que se realizará a fines de año en Cancún, México.
Más información : CMPCC

Segundo COngreso Latinoamericano de parques y otras áreas protegidas

II Congreso Latinoamericano
de Parques y otras áreas protegidas

Bariloche, Argentina 2007

Más de 2.200 personas participaron del segundo congreso continental dedicado a la conservación y las áreas protegidas. El evento, convocado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), contó con un nutrido programa de talleres, simposios, mesas redondas y presentaciones de trabajos.

DECLARACIÓN DE BARILOCHE
La resolución final del congreso, presenta una lista de puntos y acciones urgentes a encarar en América Latina Leer ...

ÁREAS PROTEGIDAS
CLAES participó del congreso de variadas maneras. Eduardo Gudynas, director del centro, ofreció una de las conferencias de la sesión inaugural. En su ponencia alerta que en América Latina se ha cruzado un umbral Leer ...

E. Gudynas, T. Killeen (Conservation Internacional) y J. Capatto (Fundación Proteger) en el simposio sobre globalización.

Geo Uruguay: Informe del estado del ambiente

Resumen ejecutivo

En el 2008 Uruguay se encuentra frente a un contexto internacional, regional y nacional que presiona fuertemente sobre las variables que influyen en el estado del ambiente en el país. Se esperan las siguientes tendencias por parte de las principales fuerzas motrices detrás de los cambios ambientales en Uruguay: Los precios internacionales de los principales productos que Uruguay exporta continuarán elevados o al alza, el consumo interno se mantiene al alza, el proceso de extranjerización y concentración de la tierra continúa, y persiste la falta de fiscalización ambiental.

En este contexto, la institucionalidad ambiental en el país continúa siendo débil y aislada, el tema ambiental no aparece como prioritario en ministerios clave dentro del gobierno ni en los partidos políticos. No se cuenta con información sistematizada sobre el estado de los recursos naturales, ni sobre cómo los cambios en el ambiente están afectando el bienestar humano.

En cuanto al uso de la tierra, si bien la agropecuaria continúa ocupando un 90% del territorio, se vienen dando cambios acelerados, particularmente en los últimos cinco años. Se ha registrado un marcado incremento de la forestación artificial, una expansión de la superficie agrícola, y existe una intensificación productiva creciente en el agro e incipiente en otros sectores. Estas tendencias ejercen presión sobre los recursos naturales.

Existen avances promisorios en el manejo de la zona marino-costera, pero los mismos deben profundizarse. Esta zona concentra actividades de enorme importancia económica para el país, y gran parte de estas dependen fuertemente del estado del ambiente. A pesar de ello se registran elevados niveles de urbanización, destrucción de hábitat costero, y un deterioro de los recursos pesqueros. Estos procesos marcan la necesidad urgente de procesos de colaboración interinstitucional.

En materia de residuos sólidos e industriales, al menos un tercio de los residuos sólidos no reciben disposición final adecuada, y no se cuenta aún con rellenos adecuados para la disposición de residuos peligrosos. Es necesario mejorar el monitoreo de industrias e implementar una fiscalización adecuada a la vez que se implementan nuevos instrumentos de gestión ambiental en el sector.

El estado de la biodiversidad en el país es incierto debido a falta de información sistematizada sobre el estado de las distintas especies y ecosistemas. Sin embargo los cambios en el uso del territorio señalados más arriba, en conjunción con la inexistencia de un sistema de áreas naturales protegidas, está ejerciendo creciente presión sobre los remanentes de hábitats naturales y semi-naturales existentes, poniendo en peligro de extinción al menos 70 especies nativas. Existe sin embargo una fuerte apuesta del gobierno a la implementación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

En el sector energía, las “crisis energéticas” experimentadas en el país están relacionadas con el crecimiento económico y la ausencia de medidas de eficiencia energética. La tendencia es hacia un crecimiento en el consumo de energía. Es necesario introducir políticas de uso eficiente de la energía, promoción de fuentes renovables y sistemas de control de las emisiones de gases.

Los ejercicios de escenarios futuros realizados durante el proceso GEO marcan que de continuarse con la tendencia actual se registrará una intensificación de los problemas ambientales con mayores impactos en el bienestar humano, principalmente en materia de salud y conflictos sociales relacionados con temas ambientales.

Es necesario incorporar la temática ambiental en instituciones gubernamentales cuyas políticas tienen una marcada influencia en el ambiente. La consideración de elementos ambientales de forma temprana redundará en muchas ocasiones en la prevención de costos futuros y una mejora en el bienestar humano de la población. A modo de ejemplo, el manejo y preservación de la biodiversidad debe ser considerado de manera amplia incluyéndose su consideración en proyectos forestales, agropecuarios, urbanos y energéticos, entre otros.

La puesta en funcionamiento de un sistema de monitoreo con colaboración institucional y con datos accesibles al publico debería ser una de las prioridades del gobierno. Esta herramienta facilitaría una disminución de la conflictividad ambiental y una mejor fiscalización y cumplimiento de la normativa existente.

La base de herramientas de gestión y manejo del ambiente debe ampliarse. A la sistemática aplicación de instrumentos de comando y control debe sumársele la colaboración interinstitucional (incluyendo privados y ONGs), el uso de instrumentos económicos y de mercado, y un aumento en la transparencia y la participación pública efectiva.

Uruguay se encuentra en un cruce de caminos, la opción de profundizar el “Uruguay natural” exige nuevas visiones del mundo y del país, pero no debería ser contradictoria con la visión del “Uruguay productivo”. Ascender como país en la “escalera del desarrollo sostenible” traerá consigo una mejora en los índices de bienestar humano, y requiere un replanteamiento del futuro, en el cual el “Uruguay natural” es una parte necesaria e indispensable de un “Uruguay productivo”.


El proceso GEO Uruguay fue ampliamente participativo. En la etapa de consulta se realizaron 3 talleres nacionales (Paysandú, Minas y Montevideo), y 3 talleres temáticos que contaron con más de 170 participantes. De la redacción participaron más de 75 autores y revisores de la academia, ONGs, gobierno y sector privado.

El proceso GEO Uruguay, incluyendo el reporte, se basa en tres pilares fundamentales: (1) Un participativo proceso de consulta y redacción, con el marco conceptual GEO como guía en los talleres de consulta y en la escritura del reporte; (2) el concepto de bienestar humano (salud; economía; cohesión social; ambiente) como base de análisis de los impactos en el ambiente; (3) la recopilación de casos de valuación como forma de ejemplificar los costos de la mala gestión ambiental.

Bajo el concepto de “proceso Geo” se engloba una metodología desarrollada por el PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente). Siguiendo esos procedimientos todos los años se elaboraron los “Geo Yearbooks” que revisan la situación ambiental global. También se elaboran periódicamente los “Geo América Latina y el Caribe”, con una visión más detallada de la situación regional. Existen varias iniciativas de Geo a nivel nacional, en ciudades (como el GeoMontevideo) e incluso Geo Juveniles.

La perspectiva principal de análisis es el enfoque EPIR (Estado - Presión - Impacto - Respuesta). Se realizan evaluaciones ambientales integradas que analizan el estado del ambiente pero además consideran las razones que explican el estado actual, las respuestas que se llevan a cabo, y las posibles consecuencias si esas respuestas son insuficientes o inadecuadas. De esta manera se consideran preguntas tales como ¿Qué está ocurriendo con el medio ambiente? ¿Por qué está ocurriendo? ¿Cuál es el impacto? ¿Qué estamos haciendo al respecto? El enfoque del GEO también incluye una evaluación de escenarios futuros posibles.

Cambio Climático: Crece la disvisión

Reunión en Bangkok
Cambio climático: crece la división
Gerardo Honty

El viernes finalizó la reunión de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Bangkok. Al inicio del año creíamos que esta iba a ser la última reunión antes de Copenhague, pero ya en junio se agregó otra en Barcelona (para comienzos de noviembre) y hay probabilidad de que se sume una más entre Barcelona y Copenhague.
Sin embargo todo el mundo sabe aquí en Bangkok que el problema no es la falta de tiempo sino la falta de voluntad política. Los delegados se pasan horas y días reunidos elaborando borradores en cada uno de los temas en discusión. Pero los borradores mantienen -o incluso agregan- textos “en corchetes” (es decir en discusión) pues no existen los acuerdos políticos en los temas fundamentales. En consecuencia, hay avances, como dicen algunos delegados, pero se avanza en clarificación de textos, en el lenguaje, en la formulación de las distintas opciones, pero no en acuerdos sobre las distintas opciones.
Hay decenas de grandes temas en los que hay profundas divergencias. Pero hay tres que quizá sean las más importantes pues determinan el resto. Uno es el porcentaje de reducción de emisiones que asumirán los países desarrollados. El otro es el volumen de recursos que estos van a poner a disposición de los países en desarrollo para financiar los planes de adaptación y de desarrollo. El tercero es el marco legal del acuerdo que se espera alcanzar y su relación con el Protocolo de Kioto y la Convención.
Mercado y recursos
Estados Unidos no ha presentado ningún objetivo de reducción y los demás países desarrollados (salvo honrosas excepciones como Noruega) han evitado asumir mayores compromisos de los escasos que han hecho hasta ahora. Lograr amplios recortes en las emisiones de los países más contaminantes es clave para evitar el cambio climático.
Pero además, el nivel de estos compromisos de reducción de emisiones tiene una consecuencia directa sobre otro de los grandes temas de estas negociaciones: el papel del mercado de carbono en la mitigación del cambio climático. Evidentemente del tamaño de las reducciones comprometidas por los países desarrollados depende el volumen del potencial mercado de carbono. Cuánto menores sean los compromisos menor será la eventual cantidad de certificados que los países industrializados podrían llegar a adquirir en el mercado. De ello dependen a su vez, toda una serie de definiciones: cómo serán las nuevas reglas del Mecanismo de Desarrollo Limpio, cuáles actividades serán permitidas, los proyectos sectoriales, las medidas de mitigación en los países en desarrollo, etc.
Por otro lado hay una fuerte presión de parte de los países industrializados para que la mayor parte de la transferencia de recursos hacia los países del Sur se haga a través de los mecanismos de mercado, mientras la mayoría de los países en desarrollo prefieren limitar este tipo de mecanismos y ampliar la transferencia de fondos directamente para financiar sus necesidades de adaptación y mitigación. Algunos países en particular como Venezuela y Bolivia lisa y llanamente reniegan de cualquier forma de mercado de emisiones.
El G77 + China, a pesar de sus muchas diferencias internas, tiene una férrea y consolidada posición respecto a que si no hay una claro y abultado compromiso de parte de los países industrializados en relación a la transferencia de recursos y tecnología (tal como lo establece la Convención) no habrá acuerdo en Copenhague. Y en esto no se ha logrado avanzar nada aquí en Bangkok.
Crece la división
Estados Unidos llegó a esta reunión con un fuerte posicionamiento respecto de la necesidad de que los países en desarrollo asuman compromisos de reducción de emisiones. Esto no es nuevo. Es una de las razones por las que Estados Unidos aún no ha ratificado el Protocolo de Kioto. Sin embargo había alguna expectativa respecto a un cambio, o al menos una moderación de esta posición con la nueva administración de Obama. Esta ilusión parece haberse definitivamente quebrado en Bangkok. La pretensión con la que llegó Estados Unidos a Tailandia fue terminar con la división entre países desarrollados y en vías de desarrollo que establecen la Convención y el Protocolo de Kioto y poner a todos bajo un mismo sistema de compromisos, aunque con diferentes tipo de obligaciones. A lo largo de la reunión quedó claro que no solo Estados Unidos tenía este propósito sino también la Unión Europea y los países industrializados en general. Obviamente esta posición fue duramente combatida por los países en desarrollo agrupados en el G 77 + China.
La división entre los países industrializados y los países en desarrollo parece haberse profundizado en Bangkok. Durante esta semana el G77 quiso hacer una declaración denunciando el intento de los países industrializados de barrer con el Protocolo de Kioto y la Convención con estas nuevas propuestas. Sin embargo esta habría sido bloqueada por la oposición de 8 países latinoamericanos: Colombia, Costa Rica, Chile, Dominicana, Guatemala, Panamá, Perú y Uruguay.
Un tren sin combustible
Dado que no ha habido avances en los grandes temas políticos y las divergencias parecen aumentar, los avances en la consolidación y nueva redacción de textos resultan completamente inútiles. Si no se logra algún acuerdo de alto nivel en los temas principales por más que se agreguen reuniones y horas de trabajo en los “grupos de contacto” la cumbre de Copenhague a desarrollarse el próximo diciembre parece condenada al fracaso. Un observador aquí en Bangkok ilustraba de esta manera lo que se está viviendo en la capital Tailandesa: “los delegados están por subirse a un tren y discuten sobre el color de los asientos y de qué material están hechos; pero no han verificado que el tren tenga combustible para asegurar la partida”.

 
G. Honty es analista en energía y cambio climático de CLAES (Centro Latinoamericano de Ecología Social). Observador en la reunión de la Convención de Cambio Climático en Bangkok.
Publicado originalmente en ALAI (http://www.alainet.org/active/33568), 09/10/2009.

sábado, 24 de abril de 2010

SÓLO QUEDAN 590 DÍAS PARA SALVAR LA BIODIVERSIDAD

Mensaje de Yolanda Kakabadse, Embajadora de la Cuenta Atrás 2010, a los representantes de alto nivel de doce países y organizaciones de Sudamérica y Europa reunidos en Lima, Perú, para evaluar la situación de la biodiversidad en América del Sur.



Lima, 20 mayo 2009.- Reducir la pérdida de biodiversidad es el compromiso que varios países del mundo asumieron como un medio para contribuir al alivio de la pobreza y beneficiar toda forma de vida sobre la Tierra. Si se analiza lo realizado hasta hoy por los diferentes actores en América del Sur, es evidente que todavía queda mucho por hacer.

“No debemos engañarnos, estamos perdiendo la biodiversidad”, afirma Freddy Ehlers, Secretario General de la Comunidad Andina (CAN), que representa a Ecuador, Colombia, Perú y Bolivia. “Nuestra forma de vida actual no sólo acabó con la biosfera, sino también con la psicósfera, lo que está dentro de nosotros”, asegura. “Queremos vivir mejor: ¿mejor que quién? ¿mejor que qué? ¿mejor que cuándo?”. Para Ehlers, debemos pensar en un nuevo modelo en el cual exista armonía entre el hombre y la naturaleza. “Vivir mejor implica una voracidad permanente sin límites, que nos lleva a nuestra propia destrucción. Nuestra meta no debe ser vivir mejor, sino vivir bien”.

María Luisa del Río, Directora General de Diversidad Biológica del Ministerio de Ambiente de Perú, afirmó que “no podemos pensar y tomar acciones como si viviéramos en un mundo homogéneo; somos heterogéneos en clima, diversos en especies, en lenguas, en etnias, expresiones culturales. Nuestro reto es buscar esa expresión común, esa unión dentro de la biodiversidad, puesto que la biodiversidad es salud, alimentación, cobijo, industria, turismo… es nuestra razón de ser”.

América del Sur es una región clave, con el 40% de la biodiversidad, 25% de los bosques y 26% de fuentes renovables de agua dulce de todo el planeta. Por ello, los gobiernos de países como Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú están empeñados en apoyar el cumplimiento de los objetivos al año 2010. Pero lograrlo, no es responsabilidad exclusiva de éstos.

Sebastian Winkler de UICN, Director mundial para la Cuenta Atrás 2010, afirma “debemos asegurar que la diversidad biológica esté integrada a la toma de decisiones en todos los departamentos de gobiernos y todos los sectores de la sociedad y la economía”.

En la reunión “Cuenta Atrás 2010: aportes y desafíos desde América del Sur”, los participantes destacaron la importancia de sistematizar los avances y las limitaciones respecto al Objetivo 2010 y la participación activa de otros sectores que han estado alejados de las discusiones sobre el uso sostenible de la biodiversidad.

David Cooper, representante del Secretariado del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), resaltó dos acciones concretas que aportan inicialmente a la aplicación del CDB y, en consecuencia, de la Meta 2010: la conclusión y aprobación de estrategias y planes de acción nacional sobre biodiversidad y el desarrollo de la Estrategia Regional de Biodiversidad de la Comunidad Andina.

En la reunión, que se desarrolla en la sede de la Secretaría General de la CAN, se tiene previsto preparar los insumos para la discusión sobre el Objetivo Post-2010 y definir dónde se debería enfocar las actividades priorizadas en América del Sur de tal manera que permitan detener la reducción de biodiversidad del planeta.



EL MUNDO SE UNE PARA CELEBRAR EL DÍA DE LA TIERRA

CONLLEVA CALENTAMIENTO GLOBAL PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD: SARUKHÁN


Nacional - Lunes 19 de abril (21:04 hrs.)
  • El problema a su vez ha originado una modificación en las enfermedades, comportamiento de animales e incremento de la sequía, afirma
El Financiero en línea

Zacatecas, 19 de abril.- La pérdida de la biodiversidad es uno de los efectos que actualmente padece el mundo, resultado del cambio climático, afirmó el coordinador nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, José Sarukhán Kermez.

Al participar en el Segundo Foro Estrategias contra el Cambio Climático, que hoy tuvo lugar en esta entidad, señaló que dicho problema a su vez ha originado una modificación en las enfermedades, comportamiento de animales e incremento de la sequía.

En su disertación, el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) subrayó que el calentamiento global y la pérdida de la biodiversidad son las dos caras de una misma moneda, no se puede hablar de una sin la otra, sin embargo la más intensa es la segunda.

Manifestó que últimamente resulta “muy sexy hablar de calentamiento global” y la pérdida de la biodiversidad y por increíble que parezca aún hay gente que no lo cree, porque carece de información o porque no le conviene a sus intereses económicos.

No obstante, indicó que los efectos que el cambio climático provoca en la biodiversidad van desde modificaciones en las poblaciones de animales y sus comportamientos; como ejemplo refirió que en México el dengue y el mal de chaga se están registrando en regiones más altas del país, debido a la emigración de los vectores que las transmiten.

Por su parte, la gobernadora de Zacatecas, Amalia García Medina, destacó la necesidad de atender a la biodiversidad y detalló los esfuerzos de su administración en la materia.

Entre los mismos, mencionó la protección del águila real, cuyo 40 por ciento de las 70 parejas existentes en la nación se concentra en Zacatecas.

En su oportunidad, Thomas Manz, representante de la fundación Friedrich Ebert Stiftung, criticó los resultados de la reunión de Copenhague sobre el cambio climático, los cuales consideró no ha sido “totalmente satisfactorios”.

Enfatizó que los resultados de Copenhague no han sido aprovechados al máximo, y manifestó que el desafío es que el cambio climático no pierda fuerza.

En otra mesa de trabajo, Alejandro Chanona, presidente del Consejo Directivo de la Fundación Socialdemocracia de las Américas, hizo un llamado generalizado a continuar luchando y dialogando para que haya una conciencia mundial sobre los efectos generados por el cambio climático. (Con información de Notimex/GCE).

martes, 20 de abril de 2010

LA BIOTECNOLOGÍA DIVIDE A MÉXICO EN DOS

Éste será el siglo de la célula y la biotecnología, como el pasado perteneció al átomo y la industria química. México cuenta con los recursos necesarios para generar y exportar tecnología biológica pero, si no toma las medidas adecuadas, corre el riesgo de perder los derechos de explotación de la gran riqueza de su biodiversidad. Para hacer frente a este reto, el mes pasado se promulgó la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM), un importante instrumento para lograr el tránsito de una nación fundamentalmente generadora de conocimiento hacia un país productor de tecnología y de material biológico. Pero la norma está inmersa en una intensa polémica. Sus defensores alegan que es la mejor vía para fomentar el espíritu empresarial privado en esta área y crear una industria de patentes capaz de competir en el ámbito internacional. Pero, sus detractores le acusan de favorecer a las multinacionales en detrimento de las poblaciones indígenas.

El impulso de la ciencia
México realiza importante investigación avanzada en biotecnología. El 50% de los investigadores del país están relacionados con este ramo de la ciencia, según el Sistema Nacional de Investigadores (SIN) y existen más de 140 entidades y 98 con alguna actividad relacionada con la biotecnología. Pero el desarrollo de este sector ha recaído, sobre todo, en el Gobierno, ya que la iniciativa privada continúa cosechando cotas de inversión paupérrimas. No obstante, el Instituto de Biotecnología (IBT) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV) y el Departamento de Biotecnología del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) son algunos ejemplos de los centros de investigación que realizan trabajos de primer nivel.

En los años 60 y 70 México era pionero en el desarrollo de biotecnología tradicional, es decir, enzimas, desarrollo de proteínas, etc. Sin embargo, la biotecnología -que después de la astronomía es la ciencia con más desarrollo en el país- derivó conocimiento en otras áreas. Por ejemplo, en la zona noroeste existe un excelente nivel de biotecnología marina, mientras la rama farmacéutica ha cosechado importantes logros en el centro y norte del país, como el reciente descubrimiento del DSPA en el Instituto de Biotecnología (IBT) de la UNAM, un anticoagulante derivado de la saliva del murciélago, que ha sido patentado por el laboratorio alemán Schering tras firmar un convenio con el IBT por un 1,2 millones de euros a favor de la universidad.

“Observo un creciente interés por parte de las compañías nacionales en el desarrollo de esta tecnología, principalmente en el campo farmacéutico”, reconoce el Dr. Possani, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, que, por ejemplo, destaca el caso de “Laboratorios Silanes, y su subsidiaria el Instituto Bioclon, que han logrado, en colaboración con la UNAM, poner en circulación un antiveneno para picaduras de escorpiones”.

La biotecnología ofrece nuevas y diversas oportunidades de negocio a las empresas. Por ejemplo, la biotecnología ambiental además de generar empresas exitosas en el tratamiento de aguas, ha permitido optimizar el procesamiento del petróleo y ha disminuido los efectos contaminantes del mismo. En el ecosistema se trabaja con microorganismos que son capaces de degradar una amplia gama de compuestos contaminantes como grasas, detergentes, plásticos o plaguicidas. En el caso del sector minero, la biotecnología ayuda mediante la utilización de bacterias a obtener metales como el cobre y el oro.

Sin embargo, la rama de biotecnología que ha registrado la mayor actividad y ha polarizado la discusión sobre el tema ha sido la agrícola. El sector agrícola representa el 5% del PIB mexicano y más del 20% de la población depende directamente de esta actividad, especialmente las clases más desprotegidas: los campesinos y los indígenas, que se consideran amenazados por la Ley de Bioseguridad, a la que acusan de favorecer a las grandes multinacionales.

La concentración de este tipo de tecnologías en un reducido número de corporaciones multinacionales ha llevado a la firma de varios tratados internacionales, que persiguen impedir que los intereses privados decidan sobre asuntos de interés público. El fruto de estos acuerdos ha sido el Protocolo de Cartagena, considerado como una segunda parte del Convenio sobre la Diversidad Biológica. México forma parte de ambos tratados internacionales y, en respuesta a los compromisos que ha asumido, el pasado 4 de mayo entró en vigor la Ley de Bioseguridad del país.

El Dr. Carlos Arias, miembro de la Red de Expertos sobre Biotecnología en México e investigador del SNI, recuerda que, “actualmente, se han dado algunos pasos para legislar al respecto de este campo en México, a través de la CONABIO (Comisión Nacional de la Biodiversidad), además de la integración de un panel de expertos en bioseguridad nacional”. No obstante, considera que “la Ley sobre bioseguridad ha generado controversia y discusión, entre otras cosas, por los impactos no previstos entre la población campesina, mayoritariamente indígena, encargada de cultivar una gran diversidad de granos básicos como el maíz, el fríjol, la calabaza, el chile, etc”.

A esta polémica se suman los derechos indígenas sobre la biodiversidad en sus territorios. De hecho, algunas voces consideran esta ley demasiado permisiva con las grandes multinacionales y le acusan de ignorar los derechos e intereses de las comunidades rurales del país. Por ejemplo, los agricultores se enfrentan al riesgo de tener que pagar regalías por el uso de semillas que han empleado durante generaciones si su cultivo nativo llegara a contaminarse con algún producto transgénico. Los granos transgénicos están patentados y la corporación propietaria de la patente puede demandar a aquellos campesinos que tengan ese grano en su siembra.

Polémica indígena
La reivindicación de las etnias sobre sus territorios adquiere otro aspecto si se considera que muchos de ellos se encuentran en zonas de alta biodiversidad (ya en el sur del país se han reubicado comunidades indígenas). Por ello, el problema del acceso a los recursos genéticos de estas regiones y la posibilidad de que los beneficios de su aprovechamiento lleguen a los habitantes representa un reto importante, tanto legal como político y técnico. Para el investigador Dr. Carlos Arias, el problema de las comunidades indígenas es “efectivamente una de las repercusiones actuales no previstas de esta ciencia”. Este asunto es especialmente relevante “en países como México, que siendo centros de origen y diversidad biológica apenas están integrando toda la información para adelantarse a posibles amenazas a su soberanía nacional”. Además, considera que “existen fuertes presiones económicas sobre técnicos y científicos encargados de resguardar la riqueza genética desarrollada por la interacción cultural milenaria entre el hombre y la naturaleza”.

El sector agropecuario juega un papel destacado en el desarrollo económico de México y la erradicación de la pobreza. México ocupa uno de los primeros lugares en el mundo en deforestación y la principal causa son las actividades agropecuarias, que además generan un agotamiento de los recursos hídricos, ya que la agricultura consume cerca del 80% del agua disponible, y más de la mitad el territorio son zonas áridas y semiáridas. Por estas razones, “el tratamiento de granos con mayor capacidad para combatir la falta de líquidos repercutiría positivamente en el ahorro de riego en el sector agrícola y en un mejor rendimiento de las cosechas”, comenta el Dr. José Sánchez Martínez, profesor-investigador en el área de Producción Agrícola de la Universidad de Guadalajara (UdG)

En el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agronómicas de la UdG, el investigador Dr. Manuel Morales comenta que “la agricultura tradicional es de alta contaminación ambiental por el alto uso de pesticidas, funguicidas, herbicidas, etc…, por lo que el reto exige pensar en formas alternativas de hacer agricultura y la biotecnología parece ser el arma elegida”.

México es una de las diez potencias mundiales en la siembra de cultivos modificados genéticamente. Actualmente, sólo soya y algodón transgénicos se siembran comercialmente, pero se está investigando la posibilidad de hacer algo parecido con distintas especies de plantas transgénicas, en concreto cultivos de arroz, calabacita, canela, jitomate, maíz, melón, patata, papaya, piña, plátano, trigo y tabaco. A estos cultivos se les ha conferido tolerancia a diferentes tipos de herbicidas, resistencia a plagas y a diversas enfermedades virales, tolerancia a sequía o frío, tolerancia a aluminio, maduración retardada del fruto y producción de aceite modificado.

Según el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (ISAAA, según sus siglas en inglés), los cultivos biotecnológicos se incrementaron durante el año pasado un 20% en el mundo y representaron un área de 81 millones de hectáreas. El número de países mega biotecnológicos –aquellos que tienen más de 50.000 hectáreas de estos cultivos-, pasó en 2004 de 10 a 14, al sumarse naciones como México, Paraguay, España y Filipinas. En México se cultivaron 75.000 hectáreas de productos biotecnológicos, duplicándose el área sembrada de algodón transgénico. En ese mismo año, por primera vez, los cultivos transgénicos en países en desarrollo superó las hectáreas sembradas en los industrializados. Además, el 90% de los agricultores de estos cultivos se encontraba en países en desarrollo. Por productos, el 60% de los cultivos corresponden a soja modificada para resistir mejor los herbicidas, donde los grandes productores son Argentina, China y Brasil.

La hora de las patentes
El debate sobre los posibles impactos de los productos de la biotecnología está polarizado. México importa 8 millones de toneladas de maíz al año sin segregación o etiquetado, de las cuales el 20-30% es transgénico. Desde algunos frentes se critica que sólo se están teniendo en cuenta beneficios económicos, sin valorar los posibles riesgos de contaminación de plantas nativas o criollas. El Dr. Loyola-Vargas considera que el maíz es un tema complejo por las múltiples facetas que se tienen que abordar simultáneamente. Un aspecto positivo es “la conservación de los maíces criollos para futuros programas de mejoramiento genético, y aquí la biotecnología tiene una gran cantidad de herramientas para hacerlo”. Sin embargo, reclama la necesidad de rescatar los “componentes culturales y étnicos del maíz”.

Sobre la aplicación biotecnología en este grano, el experto señala que “se utiliza no sólo con fines energéticos –obtención de etanol-, sino también para sustituir a la sacarosa de la caña de azúcar (este rubro es mucho más importante que el energético) y también en la producción de pegamentos”.

La Academia mexicana ha logrado una reputación en el ámbito internacional, sin embargo, los investigadores consideran que todavía queda mucho por hacer para vincular estos logros a la industria nacional. La falta de este eslabón ha propiciado la conocida fuga de cerebros y un déficit en tecnología. El Dr. Víctor M. Loyola-Vargas, miembro de la Academia Mexicana de las Ciencias e investigador del CICY, considera que “como los centros de investigación y universidades son tratados como entidades no tienen plazas y, por lo tanto, los egresados de los programas de postgrado no tienen trabajo. ¿Cómo podemos generar tecnología propia si no estamos generando nuevo conocimiento?”

En este aspecto el investigador Dr. Lourival D. Possani del Instituto de Biotecnología de la UNAM, considera que “hay muchos centros involucrados en la Biotecnología, pero no ha habido creación de nuevas plazas, o estas están limitadas a Universidades de Provincia o a Centros del CONACYT, que no siempre son los mejores lugares para producción de insumos que tengan valor agregado importante y que puedan desembocar en productos vendibles al público”.

Para el Dr. Loyola-Vargas “es fundamental que se lleven a cabo programas de difusión y divulgación de las bondades y peligros de estas tecnologías en la sociedad”. Y agrega, “los transgénicos llegaron para quedarse, no hay otra alternativa en muchos casos, sin embargo, deberán generarse productos que sean realmente una necesidad en el mercado, por ejemplo cambios en la calidad nutrimental de los granos”.

Por su parte, el Dr. Possani, miembro del SNI señala: “yo diría que el país es deficiente en Instituciones de Biotecnología que tengan impacto en la sociedad y parte del problema es que no hay un número importante de mexicanos que inviertan en el asunto”. Este último punto es de vital importancia, ya que se observa un déficit en la generación de estructura tecnológica, es decir, el desarrollo de la ciencia es muy bueno, pero el desarrollo de la tecnología basada en ese conocimiento es casi nulo.

Aquí es donde radica el verdadero reto de México: desarrollar de patentes, secreto y propiedad industrial. De este punto de vista, se aplaude la entrada en vigor de la Ley de Bioseguridad, que aclara el marco para las inversiones privadas y fomenta una cultura de propiedad intelectual. Además, el sector productivo se ha dado cuenta de que existe un sinfín de conocimiento sin patentar y ha iniciado una carrera de rápido ascenso. Además, México cuenta con la ventaja de una legislación menos restrictiva que en países industrializados, por lo que se cuenta con la posibilidad de obtener antes las patentes.


Publicado el: 13/07/2005

sábado, 17 de abril de 2010

TRÁFICO ILEGAL DE ESPECIES EN MÉXICO,UNA ACTIVIDAD COMÚN

De acuerdo a una nota periodística de Miguel Ángel Sosa, publicada el 12 de febrero de 2010 en el períodico EL UNIVERSAL, el tráfico ilegal de especies de flora y fauna en nuestro país se encuentra posicionado como el tercer delito de mayor incedencia,colocándose debajo de delitos relacionados con el tráfico ilegal de drogas y armas.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA)informó que los traficantes utilizan la red para comercializar con plantas y animales.

Cabe señalar que en el territorio nacional existen tres rutas principales para el tráfico de especies protegidas que van desde el centro del país hasta los oceános Pacífico y Atlántico. Es relevante señalar que es precisamente el Distrito Federal quien tiene el mayor número de puntos de acopio ilegales, debido al elevado nivel poblacional que tiene, lo cual incrementa de manera considerable la demanda en el mercado negro de especies.

El director general de Inspección y Vigilancia de Vida Silvestre, Recursos Marinos y Ecosistemas Costeros de la PROFEPA, al presentar el balance 2009 del delito de tráfico de especies señaló que, el gobierno federal hace frente a dicho delito como un problema de delincuenci organizada, de la misma forma que si se trtara del tráfico de armas y drogas.

Entre los puntos principales de venta ilegal de especies, podemos mencionar:

1) Puntos de destino.- Ciudad de México,Puebla, Guadalajara, Tijuana, Mexicali, Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo y Monterrey.
2) Puntos de estracción.- Chiapas, Nuevo León, Chihuahua y Colima.

Existen tres rutas de tráfico ilegal de especies,mismas que se esbozan a continuación:

1) Ruta Pacífico.- Recorre el territorio Nacional por la costa oeste, desde Guerrero hasta Sonora y Baja California.
2) Ruta Sureste.- Se encuentra trazada en la costa este, y va desde Campeche y Chiapas a las entidadesd el centro del país, a través de Tabasco y la Zona Sur de Veracruz.
3) Ruta Golfo Norte.- Va desde la parte norte de Veracruz hacia Nuevo León y Tamaulipas.

Es imprtante mencionar que las especies de mayor tráfico ilegal son aves, reptiles, orquídeas y cactáceas.

Entre los ejemplares de mayor demanda en el MERCADO NEGRO se encuentran el perico atolero, el momo araña, iguanas, aguililla Harris, halcón cola roja y tortugas.

Para finalizar, debemos mencionar que tanto la PROFEPA como la Secretaría de Seguridad Pública, han implementado programas y acciones que permitan al gobierno mexicano la identificación, detección y detención de traficantes de especies.



miércoles, 14 de abril de 2010

GERMOPLASMA: MÁS QUE UN CONCEPTO AMBIENTAL


El Germoplasma se define como el conjunto de genes que se transmiten a través de procesos reproductivos de una generación a otra, por medio de gametos o células reproductoras.
Usualmente el término germoplasma se utiliza para designar el genoma de las especies vegetales silvestres y no genéticamente modificadas de interés para la agricultura y para la conservacion de la diversidad biológica del planeta.
Al respecto, la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR)define al germoplasma como el material vegetal vivo, en forma de semillas, esporas, bulbos, tejidos, polen, etcétera, que contiene la estructura portadora de todas las características hereditarias de una especie. Éste es recolectado y conservado como producto de interés prioritario para una nación o sociedad. Mediante proceso científico, este material se preserva y aprovecha para conservar ciertas especies vegetales o para hacerlas de mejor calidad, más resistentes y productivas, más adaptables a ciertos climas, entre otras características que se pueden potenciar.
Con el fin de conservar este material genético en cualquiera de sus fórmulas reproductivas (semillas, tubérculos, etc) se han establecido en el mundo los llamados bancos de germoplasma, cuya misión es ubicar, recolectar, conservar y caracterizar el plasma germinal de las plantas que, por sus atributos son consideradas de interés prioritario para beneficio de la humanidad, además de aportar conocimiento científico orientado a la optimización de la conservación y uso de los recursos fitogenéticos.
Toda vez que México está calificado entre los cinco países con mayor biodiversidad en el mundo, no podría exceptuarse en la constitución de los llamados bancos de germoplasma, por lo que de acuerdo a los datos establecidos en la página oficial de la CONAFOR,ésta cuenta con aproximadamente 18 bancos de germoplasma, los cuales tienen el propósito de almacenar semilla de especies estratégicas y de difícil recolección para ser utilizada en la producción anual de planta. El germoplasma se recolecta preferentemente en las mismas zonas donde se realizan los trabajos de reforestación.
Entre tales bancos destacan:

1)Banco Nacional de Germoplasma Vegetal,en la Universidad de Chapingo.
2)El Banco de Germoplasma Forestal en el vivero “El Tequio”,en Oaxaca.

LOS OSOS POLARES TAMBIÉN SUFREN DE LA CONTAMINACIÓN MEDIOAMBENTAL

En el Departamento de Medio Ambiente Ártico de la Universidad Aarhus (Dinamarca) ha hecho balance de los estudios de los últimos 10 años en Groenlandia Oriental y en el archipiélago de Savlbard (Noruega). Los resultados muestran, que las sustancias químicas industriales que van a parar a los organismos de los osos blancos, tienen un impacto dramático no sólo en la salud de los animales afectados, sino también en la supervivencia de la especie a largo plazo.

Las toxinas, que provienen de los pesticidas, radionucleidos, productos de la quema de combustibles, metales pesados, líquidos aislantes, llegan a las regiones polares con las corrientes atmosféricas, fluviales y marinas, y se acumulan en el tejido grasoso de pequeños animales. Los organismos de los depredadores que se alimentan de las criatuaras ya contaminadas, acumulan una gran cantidad de materias químicas peligrosas.

Los efectos de estas sustancias en conjunto pueden influir en los huesos, los órganos y en el sistema inmunológico y reproductivo de los animales. En particular, pueden resultar en la deformación de los órganos sexuales, hiperactividad de los órganos, afectar al sistema nervioso y la densidad ósea.

Aún peor, según los científicos, el calentamiento global además de fomentar la intoxicación de los osos blancos, estos sufren la disminuición de los hielos árticos, es decir, de su “tierra” natal, se ven obligados trasladarse en búsqueda de los alimentos a los terrenos poblados por el hombre y exponerse de este modo al pelígro. Careciendo de comida, los osos ayunan y adelgazan, su grasa se quema, liberando sustancias peligrosas a la sangre acumuladas en su cuerpo.

Según los datos del Grupo de Especialistas de Osos Polares en la Comisión de la Supervivencia de las Especies de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (UICN), los plantígrados árticos más contaminados viven en Groenlandia Oriental (Dinamarca) y en las regiones de los mares de Barents y Kara (Rusia). La contaminación afecta el sistema inmunológico de los animales, así como la regulación hormonal, su crecimiento, la reproducción y en definitiva a su supervivencia.

En total en el Ártico se registra entre 20 y 25 mil osos polares. En Rusia hay alrededor de 5 a 7 mil. Éste mamífero polar está declarado en Rusia como una de las especies en peligro de extinción.

En la década de 1960 a 1970 el mayo peligro para los osos polares fue la caza. En 1973 en la capital de Noruega, Oslo, los cinco países en cuyos territorios habita este animal: URSS, UU. EE., Noruega, Dinamarca y Canadá, firmaron el Acuerdo Internacional sobre la Conservación de los osos polares. Según el documento, se prohibía la caza no controlada e ilegal, así como se fomentaban las medidas de protección de la especie. El proyecto tuvo éxito, y hasta hoy día los científicos de las cinco naciones aúnan sus esfuerzos para salvar al oso polar del cambio climático, la contaminación y la caza furtiva.

domingo, 11 de abril de 2010

Un centro pone a dieta a los erizos rollizos para que puedan hacerse una bola



Un erizo trata de recuperarse en el hospital para estos animales en Hull, en Gran Bretaña, el 24 de enero 24 de 1996. Un centro escocés de protección de animales anunció este jueves que tuvo que poner a dieta a cientos de erizos antes de poderlos devolver a la naturaleza. Foto:John Giles/AFP


LONDRES (AFP) - Un centro escocés de protección de animales anunció este jueves que tuvo que poner a dieta a cientos de erizos antes de poderlos devolver a la naturaleza debido a que su sobrepeso les impedía enrollarse en forma de bola para protegerse de los predadores.

El Scottish Wildlife Rescue Centre recogió a los animales para el Invierno, que este año fue particularmente duro en Escocia.


"Los erizos llegaron en diciembre, pero sólo empezaron a dar muestras de acumular peso a finales de enero", explicó el responsable del centro, Colin Seddon, en un comunicado que anuncia la reintroducción en su habitat natural en la región de Pitlochry (centro de Escocia).


"Perdieron un poco de peso porque redujimos su ración diaria de comida para gato, pero les dejamos algunas reservas de grasa porque tal vez no hemos salido todavía de la ola de frío", declaró.


En una entrevista con la BBC, Seddon explicó las razones de esta dieta. "Necesitan grasa para la hibernación pero cuando engordan demasiado no pueden hacerse una bola pequeña y bien cerrada, lo que les hace muy vulnerables ante predadores como los tejones o los zorros".


El frío intenso de este invierno obligó al centro a cuidar de los erizos más tiempo que de costumbre. "Cuando se les deja en el interior, están relativamente calientes o sea que no hibernan y se pasan el tiempo comiendo", explicó. "Son exactamente como la gente".

En Japón, los agricultures del futuro serán mitad humanos y mitad robots





El estudiante de postgrado en la Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokio (TAT) Kazuya Taira hace una demostración del armazón motorizado ideado para agricultores que amplifica la fuerza muscular, el 5 de abril de 2010 en Tokio. Foto:Yoshikazu Tsuno/AFP





TOKIO (AFP) - Un armazón motorizado que amplifica la fuerza muscular y se parece al equipo de un superhéroe y no al de un agricultor: este invento futurista será vendido pronto a granjeros japoneses para aligerarles algunas tareas que con la edad se les han vuelto difíciles.

Japón, que cuenta con una tasa de natalidad baja y una elevada esperanza de vida, se enfrenta a una seria crisis demográfica, ya que su población ha venido envejeciendo y aumentando con el tiempo. Unas dos terceras partes de los agricultores en el archipiélago tienen más de 65 años.


Reticentes a utilizar mano de obra extranjera, los japoneses están desarrollando novedosas tecnologías que podrían permitir a los agricultores de edad avazada seguir trabajando sin fatigarse tanto. Uno de dichos proyectos es el del profesor Shigeki Toyama, quien con su equipo de la Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokio concibió el exoesqueleto motorizado o "traje que aumenta el poder".


Después de quince años de investigación y desarollo, el kit del super-agricultor está finalmente cerca de entrar al mercado japonés. El científico planea crear su empresa este año para producirlos en serie y venderlos a partir de 2012.


El armazón de metal y plástico cuenta con ocho motores eléctricos, distribuidos a lo largo de las articulaciones, que permiten amplificar la fuerza de los brazos y pies. La asistencia puede ser activada tanto por sensores que registran los movimientos del cuerpo como por comando oral.


El traje confiere al usuario una agilidad y una comodidad inigualables para desenterrar rábanos, recoger duraznos o cosechar uvas sin reumatismo, problemas de espalda, calambres u otros dolores que los agricultores conocen bien. "Si el agricultor se inclina para desenterrar un rábano japonés, su espalda se mantendrá recta y bastará dar una orden para que las articulaciones metálicas en las piernas se estiren y le den el impulso necesario para arrancar la hortaliza sin esfuerzo", explicó Gohei Yamamoto, uno de los estudiantes que trabaja en el proyecto.


Dos modelos han sido ya desarrollados para diferentes actividades. El más pesado -de 31 kilos- permite recoger verduras al sol y transportar bultos pesados. El segundo -más reciente, de 23 kilos- sostiene la columna vertebral y los brazos, permitiendo la recolección de frutas de los árboles.


Según los investigadores, el uso de estos equipos puede reducir el esfuerzo físico en un 62% en promedio. La actividad muscular llevada a cabo baja a la mitad cuando el usuario dobla las rodillas. Por lo tanto, puede permanecer estirado por más tiempo y sin ningún dolor.


"Para desarrollar este último modelo, hemos hecho un estudio entre 102 personas, preguntándoles qué partes de su cuerpo les duelen más durante la recolección de uvas", señaló Yamamoto. "Resultó que los brazos, el cuello y la parte baja de la espalda eran los más afectados".


El equipo será vendido inicialmente a un costo de un millón de yenes (7.950 euros; 11.000 dólares), pero su precio debería caer a la mitad cuando empiece a ser producido en serie. No hay por el momento planes de exportarlo.


El mismo equipo de investigación comenzará a trabajar pronto en la creación de gafas multimedia, que podrán proyectar información útil para el agricultor en tiempo real, según la tarea que esté llevando a cabo. Así, un agricultor podrá ver cuan maduras están las frutas que está observando o seguir su propio ritmo cardíaco y consumo de calorías. Las gafas podrán indicarle, por ejemplo, que tiene que hacer una pausa tras haber trabajado demasiado, indicó Toyama.


Equipos inteligentes de asistencia física ya se usan en Japón para facilitar el desplazamiento y la rehabilitación de personas enfermas, discapacitadas o de edad avanzada en hospitales y centros de reposo. Este tipo de programas han encontrado apoyo del gobierno, que promueve las iniciativas para desarrollar todo tipo de robots y tecnologías para asistir a personas de edad.